Tipologías de propiedad
Guía de tipologías de propiedades en Immovilla
La tipología de una propiedad en Immovilla no es un simple campo más. Es uno de los datos clave de la ficha, junto con la operación, y conviene tratarlo bien desde el principio porque afecta a cómo se completa el inmueble, a qué campos aparecen y a cómo se publica después en los portales.
Si trabajas con pisos, terrenos, habitaciones, dúplex o cualquier otra clase de inmueble, merece la pena tener claro cómo se organiza todo esto para evitar errores y ahorrar tiempo.
Dónde revisar todos los tipos de propiedad
Si lo que necesitas es consultar el listado completo de tipologías disponibles en Immovilla, puedes hacerlo desde el área de configuración, dentro de Ajustes, Configuración y Listas.
Ahí puedes filtrar por tipos de propiedad y ver todas las opciones dadas de alta en la oficina. Esto viene muy bien para mantener el sistema limpio y adaptado a la operativa real de tu agencia.
Además, si hay alguna tipología que no utilizáis nunca, no hace falta eliminarla. Puedes editarla y marcarla como oculta. De esta forma deja de estorbar en el día a día, pero sigues manteniendo la estructura organizada.
Cómo dar de alta una propiedad nueva
Al crear un inmueble nuevo, basta con ir a la opción de crear nuevo y seleccionar propiedad. A partir de ahí se rellena la ficha como de costumbre.
Lo importante aquí es entender que el campo tipo de propiedad no se pone al azar ni se deja para el final. Cuanto antes lo definas correctamente, mejor, porque la ficha se adapta en función de esa elección. Por lo tanto debemos tener claro el tipo concreto: Planta baja (esto lo definimos con el campo tipo de propiedad, habitación, dúplex...).
Por qué la tipología es un dato tan importante
En Immovilla, el tipo de propiedad determina buena parte de la lógica de la ficha. No es lo mismo dar de alta un terreno que un piso, y el sistema lo refleja mostrando campos distintos según el caso.
Por ejemplo:
Si el inmueble es un terreno, cobran protagonismo datos como los metros de parcela o de suelo.
Si el inmueble es un piso, aparecen campos más propios de vivienda, como habitaciones, baños y otros detalles residenciales.
Esto tiene una consecuencia muy práctica. Si eliges una tipología incorrecta, puedes terminar rellenando una ficha que no encaja con el inmueble real, o peor todavía, dejar fuera información que luego será necesaria para publicar correctamente.
Cómo se organizan las tipologías dentro de Immovilla
Las tipologías están agrupadas para que sea más fácil localizar cada una. Por ejemplo, dentro del grupo de pisos puedes encontrar variantes como apartamento, dúplex y otras similares.
La idea no es complicar la clasificación, sino ordenar mejor las opciones para que la selección sea más rápida y coherente.
Si buscas una tipología concreta, no hace falta recorrer toda la lista manualmente. Puedes escribir directamente el nombre en el campo de búsqueda y Immovilla te mostrará las coincidencias.
Esto resulta especialmente útil cuando trabajas con listados largos o cuando hay muchas variantes de un mismo grupo.
La ficha cambia según el tipo de inmueble
Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es que la ficha del inmueble no es estática. Va cambiando según la tipología seleccionada.
Eso significa que:
Se muestran unos campos u otros.
Algunos apartados se vuelven obligatorios en función del tipo.
La información que después reciben los portales puede variar bastante.
Por eso conviene decidir bien la tipología antes de avanzar demasiado con el alta. Cambiarla más tarde puede traer consecuencias, sobre todo si el inmueble ya está en publicación.
El caso especial de las habitaciones
Las habitaciones tienen un tratamiento particular dentro de Immovilla. No funcionan igual que un piso o un terreno, porque necesitan un bloque de información más específico.
En este tipo de propiedad aparece un apartado propio con datos pensados para el alquiler de habitación. Entre ellos pueden incluirse aspectos como:
Número de inquilinos admitidos
Si se aceptan parejas
Si la habitación está ocupada
Si el propietario vive en el inmueble
Sexo preferente
Rango de edad
Este bloque es especialmente importante cuando se trabaja con portales como Idealista, ya que varios de esos datos son necesarios para poder publicar correctamente una habitación en alquiler.
Dicho de otro modo, aquí no basta con completar una ficha genérica. Si falta esta información específica, la publicación puede quedar incompleta o directamente no cumplir los requisitos del portal.
Cómo cambiar la tipología de un inmueble
Si necesitas modificar la clasificación de una propiedad, el cambio se hace desde el campo tipo de propiedad dentro de la propia ficha.
Técnicamente es algo sencillo, pero operativamente hay que tener mucha precaución. Una cosa es cambiar la tipología en una ficha que todavía está en preparación y otra muy distinta hacerlo en un inmueble que ya está enviado a portales.
Qué pasa si cambias la tipología cuando ya está publicada
Aquí es donde más problemas suelen aparecer.
Si una propiedad ya está publicada en portales como Idealista, Fotocasa o pisos.com, esa publicación ya se ha enviado con una tipología concreta. Por ejemplo, puede haberse mandado como piso.
Si después cambias esa tipología a otra distinta, como dúplex, algunos portales no aceptan esa modificación como una simple actualización. Para ellos, ya no se trata del mismo producto.
El resultado puede ser un error de envío.
El comportamiento habitual en Fotocasa y pisos.com
En portales como Fotocasa y pisos.com este punto suele ser más delicado. Si el inmueble ya está publicado y se cambia la tipología, es posible que el portal rechace la actualización porque no admite ese cambio sobre una ficha ya existente.
Por eso, si vas a tocar este dato, lo ideal es hacerlo antes de activar la publicación o antes de reenviar el inmueble a los portales.
Qué ocurre en Idealista
En Idealista el comportamiento es algo más flexible. Cuando detecta un cambio de tipología, puede gestionar el proceso de otra manera: en lugar de actualizar el mismo anuncio, crea uno nuevo y descarta el anterior.
Eso evita parte del problema, pero no significa que la tipología deje de ser importante. Sigue siendo un dato crítico y conviene no modificarlo a la ligera.
La recomendación práctica para evitar errores
Si quieres trabajar con menos incidencias, la mejor práctica es muy simple:
Define correctamente la tipología al principio.
Completa la ficha en función de ese tipo de inmueble.
Revisa los datos específicos si se trata de casos particulares, como habitaciones.
Solo después activa la publicación en portales.
Así evitas rehacer trabajo, minimizas errores de envío y te aseguras de que cada portal reciba la información adecuada desde el inicio.
Conclusión
En Immovilla, la tipología de propiedad afecta a mucho más que al nombre del inmueble. Organiza la ficha, determina qué campos aparecen, condiciona los requisitos de publicación y puede provocar errores si se cambia cuando el anuncio ya está en los portales.
Las ideas clave son claras:
Revisa y organiza las tipologías desde configuración.
Oculta las que no utilices para trabajar con más limpieza.
Selecciona bien el tipo de propiedad al dar de alta el inmueble.
Presta atención a tipologías especiales como habitación.
Evita cambios de última hora si el inmueble ya está publicado.
Cuanto mejor definido esté este campo desde el principio, más fluido será todo el proceso de alta, edición y publicación.
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